«Inspirar la búsqueda de las causas profundas»: cómo África y la RUDN impulsan la ciencia
En diez años, esta cooperación ha dado lugar a 884 publicaciones, con una media de 44,23 citas por publicación, lo que refleja el reconocimiento que estos trabajos han obtenido en la comunidad científica y su notable influencia en el campo. El impacto de citación normalizado por área (FWCI, que muestra cuánto se cita un artículo en comparación con otras publicaciones de la misma área científica) es, de media, de 2,61, es decir, un 161 % superior a la media mundial.
Una respuesta a las necesidades de África
Desde 2017, el número de investigaciones conjuntas rusoafricanas con participación de la RUDN no ha dejado de crecer. El récord se alcanzó en 2025, con 127 trabajos publicados. En lo que va de 2026 ya suman 113.
«Todo sistema educativo y todo campo de investigación dependen de las realidades y necesidades de su país: históricas y culturales, socioeconómicas y políticas —señaló el presidente de la RUDN, Vladímir Filíppov—. Y nuestras publicaciones conjuntas muestran cuáles son los intereses científicos de los países africanos. Tratan, en particular, de la dinámica del carbono en los suelos de los agroecosistemas, la protección vegetal y la seguridad alimentaria, la química estructural de los cristales, la arquitectura de los sistemas de telecomunicaciones y los problemas de contorno para ecuaciones diferenciales».

Así, desde 1997 se han elaborado 42 publicaciones sobre la dinámica del carbono en los suelos de los sistemas agrícolas, un campo en el que destacan especialmente los investigadores de Egipto y Kenia. Además, se han publicado más de 30 trabajos sobre el control de sistemas regidos por ecuaciones de ondas, en los que han participado, entre otros, socios de Argelia. En química fundamental se han publicado 22 trabajos sobre «Enlaces de hidrógeno y formación de complejos en cristales», con Etiopía y Camerún como principales socios.
Otras tantas publicaciones (22) se han dedicado a la gestión de recursos en redes definidas por software. En informática y telecomunicaciones, Egipto es el socio más habitual de la RUDN. Entre los cinco temas con más publicaciones figura también uno en la intersección de la informática y la química, «Aprendizaje automático en el análisis de estructuras cristalinas», con 21 trabajos en diez años. Los científicos de la RUDN colaboran con colegas de 28 países africanos. El mayor número de publicaciones conjuntas corresponde a Egipto: 355. Completan la lista de los diez primeros Argelia (119), Nigeria (79), Etiopía (55), Sudáfrica (53), Marruecos (52), Túnez (40), Camerún (31), Sudán (14), y Zambia y Libia (13 cada uno).
Los temas más citados
Los artículos más citados corresponden a las áreas de «Medicina General», «Ciencias de la Vida y Medicina», «Ciencias Naturales», «Ingeniería y Tecnología» y «Ciencias Sociales y Gestión».
Según Elena Apasova, vicerrectora de Comunicación Estratégica de la RUDN, al menos diez publicaciones conjuntas con colegas africanos se encuentran entre el 1 % de los trabajos más citados del mundo.
El artículo más citado de la década firmado por científicos de la RUDN y de África (unas 450 citas) es una revisión sobre el efecto de la sequía en los ciclos del carbono y del nitrógeno en los ecosistemas naturales del planeta. Se publicó en 2021 en la revista Earth-Science Reviews. Por parte de la RUDN, el trabajo lo dirigió Yakov Kuzyakov, edafólogo del Instituto Agrotecnológico, y por parte de África, Dong-Gill Kim, de la Universidad de Hawassa (Etiopía).
Los científicos estudiaron la respuesta de los ciclos del carbono y del nitrógeno a la sequía en experimentos de reducción de las precipitaciones realizados en los tres grandes tipos de ecosistemas naturales: bosques, matorrales y comunidades herbáceas. Establecieron que el efecto de la sequía sobre los ciclos del carbono y del nitrógeno en el suelo depende del tipo de ecosistema y de la duración e intensidad del periodo seco.
La edafología es, de hecho, el tema más citado de los trabajos conjuntos de científicos africanos y de la RUDN. En 2024, por ejemplo, la revista Science publicó un estudio sobre las reservas de carbono inorgánico de los suelos del mundo, su distribución y su vulnerabilidad. Entre sus 27 autores figuran Igor Savin, del Instituto de Ecología de la RUDN, y Heba Elbasiouny, de la Universidad de Al-Azhar de El Cairo (Egipto). Los investigadores recordaron que en los próximos 30 años la acidificación de los suelos causada por la entrada de nitrógeno en los ecosistemas terrestres reducirá las reservas de carbono inorgánico del suelo, y presentaron un análisis según el cual los suelos transfieren cada año a las aguas continentales al menos 1,13 ± 0,33 miles de millones de toneladas de carbono inorgánico, lo que también influye en la dinámica del carbono en la atmósfera y la hidrosfera.
En 2023 y 2024 se publicaron trabajos dedicados a estimar, con datos satelitales y métodos de aprendizaje automático, el contenido de carbono orgánico del suelo en el sur de Egipto. En 2024, Mohammed Abdalla Elsharif Ibrahim, profesor adjunto del Departamento de Explotación del Subsuelo e Ingeniería del Petróleo y del Gas de la Academia de Ingeniería de la RUDN, y sus coautores aplicaron esa misma metodología al análisis de datos de Sudán.

Salvar sus tierras
En la RUDN, la seguridad alimentaria se está convirtiendo en un importante punto de encuentro entre la ciencia universitaria y los problemas concretos de los países africanos.
La protección de las tierras agrícolas y de los cultivos de cereales aparece con frecuencia en las tesis de los estudiantes africanos de la RUDN, y es un tema especialmente popular entre los jóvenes investigadores: en los últimos diez años, más de 50 jóvenes científicos, estudiantes y doctorandos de 26 países africanos han participado en proyectos científicos de la RUDN.
Por ejemplo, el maliense Simbo Diakite dedicó su investigación a la protección de los cereales de primavera frente a las enfermedades fúngicas.
«Malí consume cada año más de 365 000 toneladas de trigo, pero su producción propia solo cubre alrededor del 12 % de esa demanda. Las importaciones de cereales le cuestan al país más de 130 millones de dólares al año, y las pérdidas de cosecha por enfermedades de las plantas pueden superar en algunos casos el 60 %», explicó.
En mayo de 2023, su proyecto «Desarrollo de tecnologías de protección de nuevas variedades de trigo contra enfermedades para su cultivo en países y regiones de clima cálido» obtuvo el primer premio (diploma de primer grado) y una medalla conmemorativa en el festival internacional de creatividad científica y técnica «Ot vinta!». En 2025 defendió su tesis doctoral, «Seguimiento fitosanitario y protección de los cereales de primavera contra enfermedades fúngicas en la zona de suelos no chernozémicos de la Federación de Rusia».
Simbo Diakite también investigó cómo influyen las emisiones de gases de efecto invernadero en la producción de arroz. Y en una publicación para la revista africana Significance Africa llamó la atención sobre el potencial de los cultivos locales adaptados a las condiciones del continente: los cultivos introducidos, como el trigo, el arroz, el maíz o la patata, requieren condiciones de cultivo concretas, difíciles de garantizar con un clima cambiante.
«África puede perfectamente resolver los problemas de inseguridad alimentaria y desnutrición que sufre el continente simplemente recurriendo a especies locales adaptadas a las condiciones del entorno», señaló el investigador.
Nelson Onyebuchi Nwobi, doctorando y profesor de la RUDN, originario de Nigeria, busca la manera de resolver un problema ambiental acuciante de su país. Procede del sureste de Nigeria, del estado de Anambra, donde la erosión en cárcavas destruye el territorio y las inundaciones son frecuentes. El resultado: el suelo se empobrece y se pierden tierras agrícolas.
«Darme cuenta de cómo los problemas ambientales amenazan a las comunidades locales y su propia existencia me impulsó a buscar las causas profundas de lo que sucede y a desarrollar soluciones prácticas y con base científica», explicó el investigador.
En Nigeria, Nelson Onyebuchi Nwobi se licenció en Geología y después cursó en la RUDN la maestría en Ecología y Gestión de los Recursos Naturales. Actualmente está terminando, en paralelo, una segunda maestría, en Gestión del Riesgo de Desastres, en la Universidad Ahmadu Bello de Nigeria.
Sus investigaciones se centran en la erosión en cárcavas y la degradación ambiental en la cuenca del río Idemili, en el sureste de Nigeria, y en su efecto sobre la salud del suelo y la biodiversidad. Utiliza la teledetección satelital, el análisis geoespacial y el aprendizaje automático para estudiar la susceptibilidad a la erosión y los cambios en el uso del suelo y la cubierta vegetal. Y mediante estudios de campo y análisis de laboratorio, como la difracción de rayos X, la fluorescencia de rayos X y el análisis granulométrico, determina cómo afecta la erosión a las propiedades del suelo y a los ecosistemas circundantes.
Al mismo tiempo, el investigador estudia la influencia de la morfodinámica subterránea en la evolución de las cárcavas: cómo el movimiento de las aguas subterráneas y la tubificación del suelo (piping) pueden favorecer su crecimiento.
«Comprender solo las características de la superficie puede no bastar para explicar por qué algunos paisajes son especialmente vulnerables a una erosión intensa», explica.
Además, Nelson Onyebuchi Nwobi realizó un estudio comparativo de la dinámica de la vegetación en la sabana de los estados de Borno y Yobe, en Nigeria, y en una parte de la estepa póntico-caspia, en Kalmukia.
«El objetivo era establecer umbrales cuantitativos que pudieran servir como referencias empíricas para evaluar la vulnerabilidad de biomas concretos y comprender mejor la posible degradación de los ecosistemas en un contexto de cambio climático», explica.
Nazih Y. Rebouh, profesor titular del Departamento de Gestión Racional de los Recursos Naturales del Instituto de Ecología de la RUDN (se graduó en la Universidad Mohamed El Bachir El Ibrahimi de Bordj Bou Arreridj, en Argelia, y defendió su tesis en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos), y sus colegas de la Universidad de Tanta (Egipto) realizaron un experimento con suelos contaminados con cobre, zinc y plomo. Los científicos comprobaron que el helecho acuático Azolla (una pequeña planta que vive en la superficie del agua) puede mejorar la fertilidad del suelo, reducir su contenido de metales tóxicos y aumentar el rendimiento del arroz. El trabajo apareció en 2026 en la revista PLOS One, y su publicación contó con el apoyo del sistema de subvenciones a proyectos científicos de la RUDN.
El burundés Parfait Kezimana, graduado de la RUDN, defendió en ella la tesis «Polimorfismos de los genes de las familias FAD, SAD y UGT y su papel en la determinación de la composición de ácidos grasos del aceite y del contenido de lignanos de las semillas de lino». Hoy trabaja en la universidad como profesor titular, investigador principal y jefe de laboratorio del Departamento de Agrobiotecnología. Durante el doctorado, Parfait Kezimana y sus colegas estudiaron una colección de 84 variedades y líneas de lino y analizaron las secuencias de los genes relacionados con la composición del aceite de linaza. Los investigadores determinaron qué polimorfismos influyen en el contenido de los distintos ácidos grasos y qué variantes genéticas pueden utilizarse para desarrollar marcadores y, posteriormente, obtener nuevas variedades mediante mejora genética.

Medicina, matemáticas y sociedad
Para los científicos rusos y africanos, la RUDN se está convirtiendo en un espacio donde los desafíos se transforman en objeto de investigación científica sistemática.
En 2020, por ejemplo, la revista Molecular Neurobiology publicó una revisión sobre el papel del estrés oxidativo en los trastornos del espectro autista (TEA). Sus autores son Alexey Tinkov, profesor del Departamento de Elementología Médica de la RUDN; Anatoly Skalny, jefe de ese departamento, y sus colegas egipcios Nagwa Abdel Meguid, Mona El-Bana y Maha Hemimi, del Centro Nacional de Investigación de Guiza, y Khaled Saad y Amira El-Houfey, de la Universidad de Asiut.
La base de este estudio, citado unas 330 veces, son los datos según los cuales un nivel elevado de estrés oxidativo puede influir en el desarrollo del TEA. Los investigadores analizan qué biomarcadores podrían utilizarse para el diagnóstico precoz del TEA y para evaluar la eficacia de las intervenciones terapéuticas, así como para fundamentar y elegir tratamientos farmacológicos o nutracéuticos.
En enero de 2026, el ruandés Valerien Baharane defendió la tesis «Evaluación del nivel de contaminación del aire y su impacto en la salud humana en los países de África Oriental». En mayo de ese mismo año, Robinson Tsimine Andriamanohery (Madagascar) presentó la tesis «El papel de la evaluación integral de los biomarcadores de daño renal, la natriuresis y la congestión venosa en la optimización del manejo de los pacientes con descompensación aguda de la insuficiencia cardiaca crónica».
Los matemáticos también contribuyen enormemente a resolver los problemas de salud. Por ejemplo, científicos de la RUDN y sus colegas de Argelia descubrieron cómo se propaga una onda de infección en una población. Desarrollaron un modelo de reacción-difusión que describe la dinámica espacial inicial de una infección viral en los tejidos, y explicaron el papel de los mecanismos de retroalimentación de la inmunidad innata en la dinámica del proceso infeccioso. Según la tasa de replicación del virus y la intensidad de la respuesta inmunitaria, la infección puede quedar suprimida de inmediato, propagarse y luego extinguirse poco a poco, o propagarse de forma sostenida por el tejido en forma de onda. Los autores del trabajo son Vitaly Volpert, director del Centro Científico Interdisciplinario «Modelización Matemática en Biomedicina» de la RUDN; Anastasia Mozokhina, investigadora adjunta del Instituto de Matemáticas S. M. Nikolski de la RUDN, y sus colegas de la Escuela Normal Superior de Kouba (Argel), Meriem Bouzari y Latifa Ait Mahiout.
La agenda africana de la RUDN en los estudios sobre la sociedad, el Estado y el derecho se plasma en varios grandes proyectos financiados por la Fundación Rusa para la Ciencia. Todos ellos tienen una relevancia práctica concreta y un carácter aplicado, un enfoque que acerca a los investigadores de humanidades a sus colegas de ciencias naturales.
Es el caso del proyecto «Mantenimiento de la paz en África: tendencias y líneas de desarrollo», que dirige Svetlana Bokeriya, profesora titular del Departamento de Teoría e Historia de las Relaciones Internacionales de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la RUDN. Cuando arrancó el proyecto, en 2023, 7 de las 12 operaciones de mantenimiento de la paz en curso en el mundo se desarrollaban en África. En la monografía «El mantenimiento de la paz en un mundo multipolar», de 2024, los investigadores concluyen que es necesario pasar gradualmente de las misiones de la ONU a las operaciones regionales. De hecho, entre 2000 y 2020 la ONU dirigió 35 operaciones de mantenimiento de la paz en todo el mundo, mientras que los países africanos llevaron a cabo 38 en ese mismo periodo.
En total, de los 884 artículos firmados por científicos rusos y africanos en diez años, el 56 % corresponden a investigación básica. Las investigaciones aplicadas suelen estar relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y se orientan sobre todo a los siguientes:
- Salud y bienestar
- Hambre cero / agricultura
- Energía asequible y no contaminante
- Vida submarina
En la sesión del nuevo consejo de tesis de la RUDN para las especialidades 2.1.12 “Arquitectura de edificios y construcciones. Conceptos creativos de la actividad arquitectónica” y 2.1.11 “Teoría e historia de la arquitectura, restauración y reconstrucción del patrimonio histórico-arquitectónico”, se otorgaron por primera vez en la historia de la universidad los grados científicos de Candidatos a Doctor en Arquitectura a tres estudiantes de posgrado: Natalia Kalínina, Evgueni Oguienko y Yulia Logínova.
En la RUDN se dieron a conocer los nombres de los científicos más destacados según los resultados de 2025. El tradicional ranking del personal científico-pedagógico, que se realiza desde 2023, determinó a los líderes en tres categorías clave: “El científico más citado”, “Líder en comercialización de RAI” y “Mejor director de proyectos subvencionados”.
En la RUDN tuvo lugar la ceremonia solemne de entrega del premio anual en el ámbito de la ciencia y la innovación. Sus poseedores fueron cuatro científicos de la universidad: Dmitri Kucher, Olga Lomákina, Konstantín Gomonov y Viacheslav Beguishev.